Volkswagen y el fraude de las emisiones de sus modelos
En septiembre de 2015, el fabricante de automóviles alemán Volkswagen fue acusado de utilizar un software para falsificar los resultados de las pruebas de emisiones de algunos de sus modelos. Esto significaba que los vehículos emitían menos contaminantes en los laboratorios de pruebas que en la carretera, dando una imagen falsa de su nivel de emisiones.
El software en cuestión fue llamado defeat device (dispositivo de engaño) y fue utilizado en algunos vehículos fabricados entre 2008 y 2015. Estos incluían los siguientes modelos:
- Jetta (2009-2015)
- Beetle (2012-2015)
- Audi A3 (2010-2015)
- Golf (2010-2015)
- Passat (2014-2015)
En Estados Unidos, cerca de 500.000 vehículos estaban equipados con el dispositivo de engaño. Volkswagen fue acusado de violar la ley de emisiones de la EPA (Agencia de Protección Ambiental) de Estados Unidos y se vio obligado a pagar multas multimillonarias por su fraude. El escándalo también tuvo consecuencias para el fabricante en el resto del mundo, con millones de vehículos afectados y miles de millones de dólares en multas.
¿Cómo funcionaba el dispositivo de engaño?
El dispositivo de engaño detectaba cuando un vehículo estaba siendo sometido a una prueba de emisiones en un laboratorio. En este momento, el software cambiaba el funcionamiento del motor para reducir artificialmente las emisiones. Sin embargo, una vez que el vehículo salía del laboratorio, el motor volvía a su funcionamiento normal, lo que resultaba en un aumento significativo en las emisiones de gases contaminantes.
Impacto en el medio ambiente
Las emisiones de gases contaminantes de los vehículos afectados eran hasta 40 veces superiores a los límites permitidos. Esto significa que los vehículos estaban contaminando el aire en una mayor cantidad que lo que se pensaba inicialmente. Esto ha tenido un efecto negativo en el medio ambiente, contribuyendo a la contaminación del aire y al calentamiento global.
Consecuencias legales
Volkswagen tuvo que afrontar numerosas acciones legales a nivel mundial como resultado del escándalo. En Estados Unidos, el fabricante tuvo que pagar una multa de $14.7 mil millones como parte de un acuerdo alcanzado con la EPA. Además, Volkswagen tuvo que renovar el software de los vehículos afectados y pagar una compensación a los propietarios de los vehículos.
En otros países, el fabricante también tuvo que pagar multas millonarias por violar la ley de emisiones. En Alemania, por ejemplo, Volkswagen tuvo que pagar una multa de $1 mil millones por el uso del dispositivo de engaño. En el Reino Unido, el fabricante tuvo que pagar una multa de $2.5 mil millones.
Conclusión
El fraude de Volkswagen fue un escándalo que tuvo repercusiones a nivel mundial. El fabricante fue acusado de violar la ley de emisiones de Estados Unidos y tuvo que pagar multas multimillonarias como resultado. Además, el fraude tuvo un efecto negativo en el medio ambiente, con un aumento significativo en las emisiones de gases contaminantes. Esto demuestra la necesidad de una regulación más estricta de los fabricantes de automóviles para prevenir este tipo de fraudes en el futuro.